Inspirados en la tradición ancestral del hammam, nuestros baños turcos ofrecen una experiencia de
purificación profunda para cuerpo y mente. El vapor cálido y envolvente estimula la circulación, elimina
toxinas y promueve una relajación total.
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Vapor envolvente
El baño turco trabaja con humedad muy alta para crear una experiencia de vapor continua, más densa y
envolvente que la de una sauna seca. Es una solución pensada para relajación profunda, transición térmica
y circuitos wellness.
Temperatura moderada
Suele operar en un rango aproximado de 40 a 50 °C, lo que permite una sensación térmica intensa sin
alcanzar las temperaturas habituales de una sauna finlandesa. Esto lo hace especialmente atractivo para
quienes prefieren calor húmedo y más suave.
Proyecto a medida
Cada hammam se diseña según medidas, capacidad, recubrimientos y condiciones técnicas del espacio. Esto
permite integrar bancos, iluminación, acceso, drenaje y generador de vapor de forma coherente con el
proyecto.
Materiales aptos para humedad
Un baño turco requiere superficies, sellos y detalles constructivos preparados para trabajar de forma
constante con vapor y condensación. La correcta selección de materiales influye directamente en la
durabilidad, el mantenimiento y la calidad de uso.
Transforma tu hogar en un refugio de bienestar.